¡Gracias, Being One!
¡Gracias, Being One!
Being One ha sido el mejor evento de crecimiento personal al que he asistido nunca. Sé que esta frase rechinará a más de una persona y no la entenderá mucha gente que este fin de semana ha asistido en algún momento a La Cubierta de Leganés. Lo sé, y sólo espero que los que están enfadados y se sienten engañados y estafados, en algún momento se pregunten qué han aprendido de toda esta experiencia. Si permiten que su corazón hable y aceptan el mensaje que les trae puede que experimenten un gran avance personal.
En tres días yo he pasado por todas las emociones y estados de ánimo posibles. Desde la confusión, perplejidad, decepción, vergüenza y enfado, hasta la esperanza, comprensión, perdón, alegría, amor y una inmensa gratitud. Empecé a entender que Being One nos estaba dando un potente mensaje de unidad el mismo viernes cuando, por los problemas de sonido, la gente empezó a bajar desde las gradas y a sentarse al lado de los que habían comprado las entradas más caras. La esencia de Being One empezó a manifestarse ahí para mí. No hay gente más VIP ni menos VIP, sencillamente, Todos Somos Uno.
Lo que sucedió el sábado por la mañana fue magia en estado puro. El cambio de energía, el paso del miedo al amor fue tan visible y palpable que recordaré esos momentos mientras viva. Este evento nos ha brindado la oportunidad de elegir entre ser víctima o creador y cada uno ha elegido libremente y lo mejor es que, hayamos elegido lo que hayamos elegido, todo está bien. La vida nos pone en esa tesitura cada día y con mayor o menor consciencia elegimos. Ver a tantas personas juntas tomar la decisión de cocrear Being One desde el amor es lo que lo ha hecho único y tan emocionante este evento.
Los que nos desenvolvemos profesionalmente en el campo del desarrollo personal ayudando a otros a mejorar sus vidas estamos habituados a repetir y enseñar a nuestros clientes las frases, conceptos, estrategias e ideas que hemos escuchado a los diferentes ponentes. Pero Being One nos ha dado la oportunidad de dar la milla extra. Aplicar y practicar de verdad lo que ya sabemos. Nos encontramos inesperadamente con un evento más práctico que teórico donde no había zona de confort a la que agarrarse. Donde en cada situación incómoda había un mensaje para cada uno.
Cada persona que pasó por Being One, desde los organizadores, ponentes, proveedores, trabajadores, voluntarios y asistentes tuvo su aprendizaje. Al menos uno. Yo tuve muchos que todavía estoy digiriendo y por los que me siento profundamente agradecida. Siento que he crecido como persona y sé que ya no soy la misma que entró el viernes en esa plaza de toros.
Neale Donald Walsch dijo al principio de su intervención: “Ha sucedido algo maravilloso que no esperábamos que iba a suceder. ¿Pensáis que simplemente sois oyentes? No, no sólo estáis observando sino también siento parte. Vosotros construís este evento, como debe ser.”
Ha sido un evento totalmente empoderador, donde muchas personas se sintieron capaces de salir al escenario y compartir lo que sabían hacer de manera espontanea. Compartiendo escenario con los mayores gurús de nuestros días y mostrándonos que todos tenemos talentos que ofrecer y que es hora ya de que lo hagamos. Ayudándonos de verdad a creer en nosotros mismos y a compartir nuestros dones con los demás con confianza y desde el amor.
Es tiempo de abandonar la queja y asumir nuestro poder. Es tiempo de creer en nosotros. Es tiempo de vivir de verdad nuestra vida atravesando cada emoción. Es tiempo de agradecer cada experiencia que vivimos.
Gracias de corazón a cada persona que intervino en este evento. Gracias por Ser Uno.
¡Gracias Antonio Moll! ¡Gracias Being One!


